¿Qué es mi cerebro con TDAH?
Mi cerebro con TDAH es un libro ilustrado de psicoeducación que explica, con rigor científico y un lenguaje claro y cercano, cómo funciona el cerebro con TDAH en el día a día. A través de personajes que representan distintas áreas cerebrales, ayuda a comprender conductas como la impulsividad, la hiperactividad o las dificultades en la regulación emocional, poniendo también el foco en sus fortalezas.
Al final, el libro incorpora un apartado dirigido a familias y profesionales, con una mirada más profunda y recomendaciones concretas para comprender y acompañar el TDAH en la vida cotidiana.
¿Qué puede hacer este libro por ti?
Te ayudará a entender de forma clara y visual cómo funciona el cerebro con TDAH.
Te mostrará qué ocurre en situaciones cotidianas: cuando algo les gusta, cuando no les interesa, cuando algo les llama la atención o cuando sienten que nada les motiva.
Explicará, con ilustraciones, cómo se viven desde dentro la hiperactividad, la impulsividad, la impuntualidad y las dificultades en la regulación emocional.
Te descubrirá también las fortalezas del TDAH: creatividad, energía, resiliencia e hiperfoco en lo que apasiona.
Te ofrecerá un recurso adaptado tanto a niños como a familias, con ejemplos comprensibles y basados en la evidencia científica.
Y te dará pautas prácticas en su sección final para que padres y madres acompañen mejor a sus hijos en el día a día.
En definitiva, terminarás el libro con una mirada más clara, compasiva y esperanzadora sobre el TDAH.
¿Para quién es este libro?
Este libro está dirigido a profesionales que trabajan con infancia como recurso de psicoeducación sobre el TDAH; a niños y niñas, para que puedan comprender su propio cerebro sin juicios, a través de personajes e ilustraciones que explican tanto las dificultades como las fortalezas; y a sus familias, ofreciendo explicaciones claras y pautas prácticas para el acompañamiento diario. Además, es también un libro para adolescentes y adultos con TDAH, pensado para ayudarles a entender cómo funciona su cerebro desde una base científica, sin culpa ni etiquetas, y a descubrir que no es un cerebro “defectuoso”, sino diferente.